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Mi historia
Todo empezó con mi propia experiencia de salud. Durante la universidad me diagnosticaron síndrome metabólico y prediabetes, y antes de medicarme decidí buscar una ruta distinta.
Ese proceso, a través de la nutrición especializada, transformó por completo mi forma de entender la salud y me dejó una pregunta que cambió todo: si el cuerpo puede abordarse de manera más integral, ¿por qué no hacer lo mismo con los perros?
A partir de ahí profundicé en nutrición, medicina china y acupuntura. Más adelante, un viaje a España expandió aún más mi visión sobre todo lo que sí es posible desde un enfoque integrativo. Y cuando trabajé durante un tiempo en una veterinaria convencional, confirmé con claridad que ese no era el camino que quería seguir.
No quería ejercer una medicina centrada únicamente en la sobreprescripción o en tratar síntomas aislados. Quería hacer algo distinto.
Así nació mi enfoque: una medicina que entiende al perro como un todo, que respeta su proceso y que busca acompañar su salud de forma más completa, consciente y personalizada.
Todo empezó con mi propia experiencia de salud. Buscando una alternativa antes de medicarme, descubrí una forma más integral de entender el cuerpo.
Esa experiencia cambió mi forma de ver la medicina y me llevó a cuestionarme por qué no hacer lo mismo con los perros.
Hoy trabajo desde un enfoque que los ve como un todo, respetando su proceso y lo que realmente necesitan.
Mi filosofía
Creo en una forma de hacer medicina que va más allá de tratar síntomas. Para mí, cada perro es un ser completo, con una historia, un contexto y necesidades únicas que no se pueden resolver con fórmulas genéricas.
Por eso trabajo desde un enfoque integrativo, donde la nutrición se convierte en la base de la salud, donde buscamos reducir excesos innecesarios y respetar el cuerpo, y donde el bienestar también pasa por cómo se mueve, cómo se siente y cómo se relaciona con su entorno. No se trata solo de que viva más, sino de que viva mejor.
También creo profundamente en la importancia del vínculo. Acompañar a un perro es también acompañar a su familia: ayudarles a entenderlo, a tomar mejores decisiones y a sostener cada etapa con más conciencia.
Mi trabajo es unir todo eso en un plan que tenga sentido para cada caso. Con criterio, con sensibilidad y con un profundo respeto por la vida en todas sus etapas.
Creo en una medicina que va más allá de tratar síntomas.
Trabajo desde un enfoque integrativo donde la nutrición, el bienestar físico y el vínculo con su familia son parte fundamental de la salud.
Cada plan es personalizado, porque cada perro es distinto y cada etapa requiere un acompañamiento diferente.


Fondo de generosidad
Perrolístico también nace desde un propósito que va más allá de la consulta.
Una parte de cada proceso se destina al Fondo de Generosidad, una forma de devolver y extender el impacto de este trabajo hacia quienes más lo necesitan.
Este fondo apoya a perros en riesgo, a familias que no pueden costear un tratamiento completo y a causas que generan bienestar más allá de la clínica.
Para mí, cuidar la salud también es compartir, sostener y retribuir. Es una manera de hacer que cada proceso no solo transforme la vida de un perro, sino que también pueda abrir camino para otros.
Medicina veterinaria integrativa y personalizada en Alajuela, Costa Rica.
📍 Urbanización Montenegro, Alajuela Centro


